A la mañana, la peatonal parecía aletargada por el frío y en la redacción reinaba la agitación. Primero fueron las idas y vueltas por una información sobre Lomas de Tafí que había provocado polvareda en Capital Federal. Cuando se supo que el tema ya había sido tratado volvió la calma. Después fue una especie de prueba de ropa que provocó carcajadas mientras un cronista aprendía a usar una cámara de fotos. Luego todos acusaron el impacto de la llegada, para ser entrevistada, de la primera tucumana que inició los trámites de cambio de nombre y sexo en el DNI. A la tarde fue todo calma, mientras la peatonal entraba en calor: se oían las voces de los ambulantes, el silbato del manisero y, sobre todo, los cantos y la pandereta de un músico callejero que se adueñó de las horas hasta la exasperación. A los transeúntes les decía "menos aplausos y más monedas" y en la redacción se esperaban sus ocurrencias para comentarlas o para renegar con él.